Especial Chernobil: El gran miedo


URSS, 29.4.1986 - Cuando comenzaron a detectarse altos niveles de
radiación en las estaciones de Europa central, en un primer
momento se creyó que una central nuclear sueca podía haber tenido
un importante escape de materia radiactiva. Los niveles detectados
en la RFA, Finlandia, Suecia y Dinamarca llegaron en algunos
casos al 50 %, y aunque este porcentaje no es extremadamente
perjudicial para la salud humana, la incidencia que puede tener
en los cultivos y animales puede ser catastrófica. Finalmente,
tras ser detectado por medio de satélites, se supo que el accidente
había ocurrido en la central nuclear de Chernobil, al norte de
Ucrania, a 30 kilómetros de Kiev. El incidente se produjo tras
haberse incendiado uno de los cuatro reactores con que cuenta la
planta, fundiéndose el reactor, con el consiguiente riesgo de que
se produjera el síndrome de China, es decir, que el núcleo se
hundiera en la Tierra y la atravesase hasta las antípodas. 



Aunque los técnicos soviéticos evitaron esta posibilidad "envolviendo"
el complejo accidentado en hormigón armado, no se pudo evitar que
la rica región agrícola del Dnieper sufriera una grave contaminación
en sus aguas y en sus cultivos. Durante mucho tiempo los países
próximos a Ucrania como Austria, Hungría, Checoslovaquia y la
República Federal de Alemania sufrirán los efectos de la radiación,
que los vientos han paseado por toda Europa. Cientos de miles de
personas debieron ser evacuadas de la zona de la catástrofe y
varios técnicos de la central sucumbieron al incendio.

En España, especialistas catalanes detectaron al cabo de una
semana la existencia de cesio, estroncio y yodo radiactivo en
diversas muestras de orina, aunque en niveles completamente tolerables.


La catástrofe de Chernobil volvió a poner sobre el tapete el
discutido tema de la seguridad en la energía nuclear. Los grupos
ecologistas, cuya mayor impronta está en la República Federal de
Alemania pidieron de manera inequívoca la inmediata renuncia a la
energía nuclear en la producción de electricidad. En general, en
toda Europa se pidió algo parecido, en manifestaciones pacíficas
que la policía reprimió muchas veces con violencia.


Aunque el accidente mismo se controló mediante el "sarcófago" de
hormigón que alojará durante siglos al reactor incendiado, los
daños de contaminación durarán mucho tiempo. Por ejemplo, las
autoridades de Ucrania decidieron abastecer a Kiev con aguas del
río Desna, que pasa a seis kilómetros de la ciudad, ya que consi­deraron que 
persistía el peligro de contaminación radiactiva del río Dnieper. 

Además, un mes después de la tragedia, un periódico
soviético reveló que se había producido un nuevo incendio junto
al reactor accidentado, lo que obligó a los bomberos a trabajar
en una zona de alta radiación para atajar las llamas y evitar que
alcanzaran una zona dedicada al almacenaje de fuel.

 ”La central nuclear de Chernobil convertida en símbolo del terror nuclear”

•Descontaminación de los edificios•

(Fotografías reportaje: Archivo de internet)
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